Esta noche está desatado, no para, no cesa su acoso, ruge, golpea y empuja sin tregua.
Sabes
que tratar de dormir será muy difícil, pero aun así lo intentaras. Fingirás que
no te importa su despliegue de poder, que no te asusta su fragor, te obligarás
a creer que arrebujado bajo las sábanas estás a salvo y, durante unas horas, lo
consigues.
Has
dormitado un rato, pero su despliegue de poder te vuelve a despertar y con él
un pensamiento aterrador: ¿Qué está pasando ahí afuera en el mundo? ¿Quedará
algo en pie cuando acabe de soplar? Es la segunda noche que el viento de fin de
invierno amenaza con llevárselo todo por delante y ahora ya no puedes quitarte
la idea de la cabeza.
Empiezas
a imaginar que esas ráfagas primero, se llevan los setos y las papeleras, los
pájaros se agarran fuertemente a los árboles, para fracasar y ser finalmente
arrastrados a merced del ventarrón. Luego piensas que sucumbirán árboles,
coches y farolas; y al final, la furia levantara el asfalto y la hierba para,
inexorablemente, llevarlo todo y dejar el mundo vacío.
En ese
momento el viento cesa, hay una calma aciaga, es tan grande el silencio que
creer que ya nada queda ahí fuera es lo más lógico. Asustado cual Atreyu, ante
la victoria de La Nada, llamas a tu paladín personal: – ¡Mami, mami tengo
miedo! ¡Creo que ese aire malo se lo ha llevado todo!
Ligera
y veloz ella viene a ti, te abraza y con dulces palabras te calma: – escucha mi
pequeño, escucha bien: el mirlo ya está cantando su canción de enamorado. Todo
está en su sitio. Dame un beso y subamos la persiana para comprobarlo.
Así es
y así la crees, ¡estás escuchado al mirlo cantando gallardo desde la endeble
antena de la casa de en frente!
Tras la tempestad, la calma ...de unos brazos que, nunca te fallarán !.
ResponderEliminarMuy bien relatado, saludos !.
Gracias Artur, esa era la idea, que a pesar del gran pavor que te pueda generar algo, lo importante es tener unos brazos donde recalar.
EliminarUna abraçada.
El mundo allá afuera está horrible. Y nos hacen creer que todo irá a peor, porque quieren que tengamos miedo. El miedo hace que sintamos que no podemos hacer nada. Nos hacen creer que todo quedará arrasado como ese viento. Que se llevará todo y no quedará nada en pie. Pero no es cierto. Debemos protegernos como lo haría esa madre con su pequeño, susurrándole al oído que todo estará bien. Y todo estará bien. Seguro.
ResponderEliminarMaman, ¿te cuento un secreto?
EliminarEl mundo ha estado horrible en una cantidad ingente de ocasiones a lo largo de la historia, lo importante es que los pequeños peones tenemos que intentar que no nos afecten en el ánimo los tejemanjes que otros se traen y que nosotros no podemos controlar.
Pasar buenos ratos leyendo y escribiendo, eso es lo que tenemos que hacer.
Un abrazo.
Cuando crees que todo va mal, llega esa voz de aliento que nunca falla. Esa voz que a pesar que pasen los años siempre susurran al oído. Lindo mensaje.
ResponderEliminarEsa voz es tan importante, los que la hemos escuchado de niños podemos aún oírla aunque la persona que la pronunciaba ya no esté aquí. La escuchamos porque ahora es parte de nuestro ser.
EliminarUn abrazo.
Mi nombre es Lucy y escribo desde Kansas City, Estados Unidos. Quiero usar su plataforma para compartir una buena acción del Dr. Jekawo en www.drjekawo.com. Correo electrónico: drjekawo@gmail.com. Número de WhatsApp: +2347059818667. Un verdadero médico herbolario que preparó medicinas a base de hierbas que curaron completamente a mi hija del herpes y el VPH. Estoy tan agradecida que le prometí al Dr. Jekawo que compartiré su buen trabajo con cualquier persona que conozca que necesite mejorar su salud y curar cualquier enfermedad. El Dr. Jekawo cura todas las enfermedades e infecciones en la salud de hombres y mujeres, como el VIH, el virus del herpes, la diabetes, el cáncer, las enfermedades respiratorias, las enfermedades inmunológicas y el VPH. El Dr. Jekawo es un hombre enviado por Dios para sanar a los enfermos.
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